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Prevención de accidentes en el agua
 

La mejor forma de prevenir accidentes es educar a nuestros niños para que adopten hábitos de autocuidado en todas sus actividades cotidianas. Este aprendizaje debería comenzar cada vez que se inicie una nueva actividad y realizarse bajo una adecuada supervisión.

 

Esta es la mejor herramienta para asegurar a nuestros niños una infancia segura y feliz.

El agua constituye uno de los lugares más frecuentes de accidentes, sobre todo relacionados a la natación en piletas o fuentes de agua naturales (ríos, mar, lagos, etc.). Sin embargo, no se debe olvidar que unos pocos centímetros de agua es todo lo que se necesita para que ocurra un accidente, tal como podría ocurrir en bañaderas, piletas inflables o cualquier otro lugar.

Las estadísticas mundiales muestran que los dos grupos etarios con mayor incidencia de accidentes serios en el agua son los preescolares y los adolescentes.

Enseñar a nadar a sus niños es muy importante. La edad de inicio recomendada es a partir de los cuatro años. Pero el hecho de que un niño sepa nadar no significa que él estará seguro en el agua. Por ello los niños deben tener supervisión adulta siempre que estén en el agua o cerca de ella, no importa su edad y el hecho que sepan nadar.

Recomendaciones para el uso seguro del agua en piletas y fuentes de aguas naturales:

1- Los niños deben tener supervisión visual constante. El adulto responsable de dicha supervisión debería saber nadar, conocer los pasos básicos de reanimación cardiopulmonar (RCP) y la forma de conseguir rápidamente ayuda de emergencia.

La Fundación Cardiológica Argentina brinda información sobre los cursos de RCP. Comuníquese con ellos al teléfono 4961-9388.

El Instituto Universitario CEMIC organiza cursos de RCP. Para más información, comuníquese con el teléfono 4546-8273.

2 - Enseñe a sus niños reglas de seguridad y refuércelas cada vez que vaya al agua:

· Avisar a un adulto para que lo supervise antes de entrar al agua.

· No correr.

  • No empujar a otros al agua.
  • No nadar solo.
  • No nadar durante tormentas o relámpagos.
  • No sumergirse o bucear, excepto cuando está permitido y supervisado por un adulto.
  • No jugar en el borde de la pileta.
  • Pedir permiso y tener supervisión de un adulto antes de entrar en una pileta privada.

3 - Las piletas deben estar totalmente cercadas (360º).Los cercos deben tener no menos de 1.50 m de alto, y los barrotes que lo forman tendrán que estar separados por una distancia no mayor a 10 cm, entre ellos y con la pared, para evitar que el niño pueda pasar por ese espacio. Las puertas de acceso deben tener picaportes de autocerrado colocados a una altura que no puedan ser alcanzados por los niños. La llave debe ser guardada en un lugar seguro, fuera del alcance de los menores.

Debe haber salvavidas de arrastre disponibles, y un teléfono cercano con los números de emergencias.

Recuerde que los elementos vistosos en el borde de la pileta pueden atraer a los niños.

El agua de la pileta debe estar siempre limpia y clara.

4 - Enseñe a sus niños a no usar juguetes inflables y colchonetas de agua como salvavidas. Ellos pueden desinflarse y el niño hundirse.

5 - Enseñe a sus niños a pedir auxilio en caso de que vean a alguien con dificultades en el agua. No deben ingresar a ésta, pero pueden arrojar un elemento de flotación al accidentado e inmediatamente pedir socorro efectivo.

6 - Testee la temperatura del agua antes de permitir que los niños entren al agua; las aguas muy frías pueden causar calambres y problemas serios en la respiración.

7 - Recuerde: cuando un niño desaparece de la vista de sus cuidadores, busque siempre primero en las fuentes de agua (piletas, pozos, etc.), y asegúrese de que no esté allí. Controle el fondo. Cada segundo es de vital importancia para la recuperación de un ahogado.

8 - Los niños con necesidades especiales (discapacidad, epilépticos, etc.) tienen un riesgo 4 veces mayor de sufrir ahogamientos. No lo olvide e intensifique la supervisión.

9 - Los adolescentes son un grupo de riesgo especial, debido a las características propias de su edad. Para ellos es importante enseñarle que:

  • No deben realizar “clavados” sin asegurarse que la profundidad del agua sea la adecuada.
  • No deben intentar rescatar físicamente a alguien a no ser que hayan sido entrenados para ello.
  • Nunca deben nadar en corrientes de agua sin conocer perfectamente el lugar.
  • En fuentes de agua naturales (mar, ríos, arroyos, etc.), deben respetar las órdenes de precaución o de prohibición de baño.
  • No deben tomar alcohol antes de nadar.

10 - Hable con su pediatra sobre prevención de accidentes en el agua y los riesgos especiales en relación con la edad y el lugar donde sus niños viven y juegan.

El agua puede ser una fuente de gran placer, pero también un peligro potencial. Enseñe e inculque a sus hijos hábitos adecuados de autocuidado. Tome precauciones. Prepárese para una emergencia. Prevenga accidentes.

Dra. Graciela Damilano - Departamento de Pediatría del CEMIC

 
   
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